Paula Correa A.

Este viernes 9 de agosto se celebra el Día Internacional de los Pueblos indígenas establecido por la ONU bajo el lema: “Un decenio para la acción y la dignidad”. Pero ¿qué está pasando en Chile en estos momentos?, conversamos con el ministro de Desarrollo Social, Bruno Baranda, sobre luces y sombras, las caras del cierre de la mesa de trabajo con los pueblos para la Consulta Indígena y el fallecimiento del comunero mapuche Rodrigo Melinao marcan el diálogo.
Este martes la Mesa de Trabajo con los Pueblos Indígenas
entregó oficialmente al presidente sus conclusiones. El ministerio de
Desarrollo Social, está a cargo de la Corporación Nacional de Desarrollo
Indígena (CONADI) y, por lo tanto, fue el encargado de conducir el llamado que
hizo el Presidente el 2011 a los pueblos originarios a discutir sobre el
reglamento que regularía la Consulta Indígena, establecida en el Convenio 169
de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Recordemos que el tratado internacional obliga a los países
que lo integran a Consultar a los pueblos originarios sobre las materias que
les afecten directamente. Para ello se pretendía utilizar el Decreto 124 del ex
ministerio de Planificación (Mideplan), lo que fue fuertemente resistido por
los indígenas ya que no se ajustaba a los estándares. Al anunciar la derogación
comenzó un diálogo abierto, la consulta de la Consulta, que se extendió por dos
años. En conversación con Radio Universidad de Chile, el ministro Baranda se
refirió a sus resultados.
Respecto de este trabajo llevado adelante entre el Gobierno
y dirigentes indígenas, el titular del ministerio de Desarrollo Social señaló
que “es haber alcanzado el 100% de acuerdo en 17 normas relevantes, entre
ellas, está precisamente el procedimiento, las etapas de la consulta y el
acuerdo obviamente de derogar el Decreto Supremo 124 y dictar un nuevo
reglamento. Hay algunas materias que también hemos destacado porque
sinceramente se hizo el máximo esfuerzo para alcanzar consenso, pero en tres
materias relevantes no se alcanzó, sino acuerdos parciales, porque todos ellos
en parte sí estamos de acuerdo, no en la profundidad que los pueblos indígenas
estaban queriendo y requiriendo”.
Sobre los desacuerdos: “básicamente se trata de materias de
afectación directa”, señaló el ministro, “es decir cuándo van a ser
consultados, en qué medida, es decir la extensión de esa afectación. También
respecto de las materias a ser consultados y los proyectos de inversión o los
procedimientos para ello”. Esto porque, según recordó, el actual Sistema de
Evaluación de Impacto Ambiental, tiene normas especiales para el impacto en
zonas donde habitan pueblos indígenas. No obstante, este reglamento del SEIA
también ha sido criticado.
“Estamos contentos, no satisfechos, porque siempre queda por
avanzar”, indicó. Ya se entregó el informe, y en las próximas semanas el
Ministerio de Desarrollo Social le va a proponer al Presidente Piñera los pasos
a seguir. “Parte central de los compromisos era cambiar el actual reglamento y
allí había unanimidad de los pueblos”, indicó y afirmó que el propio mandatario
se va a pronunciar al respecto.
Sin embargo la representatividad de la mesa ha sido
sumamente cuestionada por dirigentes indígenas, quienes también acusan
conflictos de intereses por parte de los representantes del gobierno.
En relación a las críticas por la baja representatividad, el
ministro Bruno Baranda enfatizó que es necesario: “Recordar que el Gobierno
abrió una discusión inclusiva, absolutamente abierta invitando a todos aquellos
que se quisieran subir. En consecuencia, la discusión respecto de la
representatividad pasa también por la automarginación, quizás que individual o
institucionalmente algunos organismos definieron así, pero la invitación que
hizo el Gobierno fue amplia y abierta sin ninguna limitación. Las discusiones
se dieron también a los ojos de los observadores, pero instruidas también en
este espíritu del Gobierno de hacer una discusión sincera. Desde ese punto de
vista creemos que se ha cumplido los elementos sustanciosos de cualquier
consulta”.
Un tema que no podía quedar al margen la muerte del comunero
mapuche Rodrigo Melinao. “Es detestable, rechazable y repudiable” afirmó:
“hemos insistido en que debe hacerse el máximo esfuerzo para esclarecer los
hechos”, indicó el Secretario de Estado. En línea con otras declaraciones que
ha sostenido el Gobierno.
En relación con el homicidio del comunero mapuche, el
ministro Bruno Baranda, indicó que “uno
puede pecar desde la inocencia, la injusticia y radicalizar las posiciones a
propósito de imputar responsabilidades, imputar autorías equivocadamente. No
hay que descartar ninguna por supuesto y hay que exigir una investigación
profunda y seria. La invitación que hemos hecho es a sumarse a esta condena absoluta
que ha hecho el Gobierno y hemos solidarizado con la familia de Rodrigo
Melinao, filosófica, espiritual y políticamente”.
El ministro Baranda afirmó que no es una definición del
gobierno impulsar acciones que extremen las posturas “al contrario, se trata de
acercar las posiciones y privilegiar el diálogo por sobre las situaciones de
conflicto” afirmó y añadió: “Los conflictos son grandes y ruidosos, pero creo
que los que los protagonistas son un grupo pequeño, no representativo de un
espíritu de diálogo y construcción de una sociedad inclusiva y multicultural
que los pueblos indígenas y el gobierno de Chile hoy queremos instalar en el
país.