viernes, 27 de enero de 2012

Ríos Montt va a juicio por genocidio 30 años después

Viernes, 27 de enero de 2012 
El general retirado cumplirá arresto domiciliario mientras es procesado
 
Este jueves Guatemala vivió la escena que muchos esperaron por décadas: sentado en el sitio designado a los presuntos delincuentes, con el rostro serio, el general Efraín Ríos Montt escuchó a una juez someterlo a juicio por genocidio y otros delitos de lesa humanidad.

Un proceso que deberá cumplir en arresto domiciliario y de ser encontrado culpable afrontaría una sentencia de entre 20 y 30 años de prisión.
 
Al militar retirado se le responsabiliza de permitir u ordenar homicidios, violaciones y torturas durante el tiempo que ocupó la presidencia tras un golpe de estado en 1982.
 
En ese lapso, según el representante del Ministerio Público Manuel Vásquez, se cometieron al menos 266 acciones militares donde murieron más de 1.700 personas, hubo 1.400 violaciones sexuales y unas 29.000 personas debieron abandonar sus hogares para huir de la violencia.

Ríos Montt, quien cumplirá 86 años de edad en junio, se negó a declarar al inicio de la audiencia, pero cuando la jueza Carol Patricia Flores determinó que había suficientes elementos para probar los crímenes de que se le acusa, solicitó permanecer en su casa durante el proceso.

"Realmente me siento muy interesado y particularmente en la exposición suya que lleva a esas conclusiones", dijo cuando la magistrada le solicitó que opinara sobre la decisión adoptada. "Rogaría a la señora jueza que se votara un arresto domiciliario a efecto de tener todas las facilidades y en el momento correspondiente se actúe".

La jueza Flores rechazó la petición del Ministerio Público de encarcelar preventivamente al acusado, quien hasta hace unos días era diputado, debido a su avanzada edad y a que no encontró indicios de que pudiera huir del país. "Existe la valentía de haberse presentado y someterse al proceso penal días antes de perder el derecho a la inmunidad", insistió la magistrada.

Historia

La decisión de la jueza, sin embargo, no borró la imagen que conmovió a Guatemala.

Para muchos, ver al general sentado en el sitio donde se juzga a presuntos delincuentes (Ríos Montt se quejó que lo trataron como a un pandillero Mara, según diarios locales), fue un momento inédito.

"Lo hemos esperado durante más de tres décadas. Es un acto histórico", le dice a BBC Mundo Rosalida Tuyuc, fundadora de la independiente Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala (Conavigua).

"Es una oportunidad para que se conozca la verdad, cómo se dieron las órdenes de las masacres. No pudo haber sido sólo una persona", insiste.

Es la primera vez que Ríos Montt, considerado uno de los representantes más duros de los gobiernos militares en Centroamérica, comparece ante los tribunales. Otros miembros de su Junta de Gobierno y soldados que estuvieron bajo sus órdenes enfrentan procesos penales desde hace tiempo.

Por su parte, la defensa de Ríos Montt sostiene que el ex líder militar no es responsable de los delitos de los que se le acusa y pone como argumento que no estuvo en el campo de batalla en el momento que los hechos tuvieron lugar, según informa el corresponsal de la BBC Will Grant.

El abogado de Ríos Montt, Gonzalo Rodríguez, sostuvo en declaraciones al medio local Siglo XXI que de lo único que se lo puede acusar a su cliente es de omisión. "La función de él fue política. Allí tenemos que demostrar el mando militar porque a él la atribución de la comisión de esos delitos sólo podría ser por omisión, y entendemos que esa es la posición del MP (Ministerio Público), porque él no lo evitó", explicó el letrado.

La jueza Flores determinó una fianza de 500.000 quetzales, unos US$64.000, así como la prohibición de salir de su domicilio o hablar con otros militares sometidos a proceso judicial.

626 masacres

Pero más allá del optimismo, algunos se preguntan si realmente la historia alcanzó a Ríos Montt.
En 2000 el independiente Centro de Acción Legal para los Derechos Humanos (Caldh), solicitó un juicio contra el exmilitar por las violaciones a la población civil cometidas durante su gobierno de 16 meses.

Familiares de víctimas
Muchos familiares de las víctimas de los crímenes cometidos durante el régimen de Ríos Montt estuvieron presentes.
Durante el tiempo que estuvo en el poder, el general intensificó la política llamada Tierra Arrasada, e implementó los planes "Victoria 82" y "Firmeza 83", destinados a combatir a la población civil que se sospechara que diera apoyo a la guerrilla de la Unidad Nacional Revolucionaria Guatemalteca (UNRG).

Decenas de comunidades mayas fueron arrasadas por completo. La Comisión de Esclarecimiento Histórico (CEH), documentó 626 masacres cometidas por las fuerzas armadas guatemaltecas entre 1978 y 1982.

El pueblo Ixil fue el más afectado. En el proceso que se sigue a Ríos Montt el fiscal Manuel Vásquez aseguró que el expresidente autorizó operaciones militares encaminadas a exterminar a este grupo étnico, considerado por la Junta Militar que gobernaba el país como "enemigo interno".

Incluso la premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, solicitó la aprehensión del exmilitar mediante un proceso judicial iniciado en España.

El padre de Menchú fue asesinado en la embajada de ese país en Guatemala, que había ocupado con otros campesinos como protesta por la represión de las autoridades.
El ejército incendió el edificio de la embajada con todos sus ocupantes.

Impredecible 

A pesar de estas acusaciones Ríos Montt no había enfrentado los tribunales, pues tenía inmunidad por su condición de diputado.

Pero la perdió el 14 de enero. Esa fecha anunció que estaba dispuesto a comparecer ante el Ministerio Público. Lo hizo este jueves en el Juzgado Primero A de Mayor Riesgo de la Corte Suprema de Justicia.

Un proceso que muchos festejaron pues creen que abre la puerta al camino de la justicia para las víctimas de la guerra civil que oficialmente terminó en 1996.

Pero otros miran con reservas el momento. En el país, dicen, hay muchos grupos que están en contra de juzgar a los responsables de la violencia, genocidio y masacres del pasado reciente.

Y además, el hecho de que el actual presidente del país, Otto Pérez Molina, sea un exmilitar hace dudar a algunos sobre el futuro del proceso judicial.

Hay muchas maneras de evitar que esto camine. Maneras veladas, maneras legales"
Lucrecia Molina Theissen, activista

Lucrecia Molina Theissen, quien se vio obligada junto con su familia a huir de Guatemala tras la desaparición de su hermano Antonio, es una de esas personas.

"Con la llegada al poder de un gobernante exmilitar, a mi juicio, es una situación impredecible", dice en conversación con BBC Mundo.

"La jueza que lleva el caso es una mujer intachable, al igual que las personas de la fiscalía. Pero hay muchas maneras de evitar que esto camine. Maneras veladas, maneras legales. Parece que hay una intención de recusar a la jueza, eso retrasaría el juicio".

Si esto ocurre, ¿qué sigue para Guatemala?

"Se demostrará que en el país no se pueden juzgar los crímenes", advierte Rosalinda Tuyuc. "Seguiríamos buscando la justicia en tribunales internacionales".
 

domingo, 15 de enero de 2012

Colombia sitiada por el terrorismo de los Paramilitares

Colombia sitiada por los Urabeños

Por María Antonia García de la Torre el 13 de Enero 2012

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Foto: GermanBlanco 

9'387.230 habitantes amenazados de muerte. El castigo por salir a la calle, un tiro de gracia. Ocurrió en Colombia durante la primera semana de enero. Un grupo paramilitar, Los Urabeños, en represalia por la muerte de su jefe, "Giovanny" (muerto a manos del ejército), decidió afinar su puntería con cualquier ser humano que saliera de casa en el Chocó, Antioquia, Córdoba, Sucre y Cesar, un total de 168.605 km2. El área de terror equivale a una tercera parte de España. Para ejecutar su osadía, a Los Urabeños les bastó con distribuir un panfleto y una cuarta parte de la población del país se recluyó en sus casas. "No había nadie en las calles, ni siquiera policías, nadie de mi familia salió ni a la esquina porque sabíamos que si salíamos, nos mataban", cuenta un habitante de Santa Marta.  

La demostración de poderío de Los Urabeños, el 5, 6 y 7 de enero de 2012 refuta el canto victorioso de Uribe anunciando la erradicación de los grupos paramilitares en 2006. Los hechos cuentan otra historia y la escriben con sangre. El Informe de Indepaz es contundente: hay más de 30.000 paramilitares armados y activos en 31 regiones de Colombia. El informe es de hace pocos meses: "Al terminar el año 2011 se puede estimar un avance en su cobertura territorial que ya supera 347 municipios de 31 departamentos". El documental de Hollman Morris, "Impunity" registra cifras similares.
Ambos estudios, sumados a investigaciones de periodistas -muchos de ellos amenazados de muerte y exiliados- contradicen el Informe de la Alta Consejería Presidencial para la Reintegración, según el cual,  "el día 15 de agosto de 2006, [finaliza] el proceso de desmovilización de los denominados grupos de autodefensa, el cual arroja un balance de 31.671 hombres y mujeres desmovilizados, 18.051 armas entre largas, cortas y de acompañamiento entregadas, durante 38 actos de desmovilización". 

Los paramilitares, vaya paradoja, no existen, pero cuentan con poderío militar para paralizan regiones enteras. Los grupos existentes hoy en día, Los Paisas, Las Águilas Negras, Los Rastrojos, Erpac, Los Urabeños, están diseminados por casi todo el país, como lo demuestra este Mapa de presencia narcoparamilitar de Colombia publicado por Indepaz. 

Las cifras de insurgentes siguen intactas, antes y después de las "desmovilizaciones". Y los "paras" que sometieron a cinco regiones de Colombia a principios de 2012 así lo confirman. Persiste su control territorial, reparten panfletos y siguen aterrorizando a su antojo a millones de ciudadanos. La movida del presidente Santos, un viaje relámpago a la caribeña Santa Marta, un anuncio de mano dura contra Los Urabeños, 250 soldados adicionales para la región y siete fiscales para "combatir las bandas criminales". Luego volvió a Bogotá. Ofreció 1'600.000 de euros a quien delatara al nuevo líder -a rey muerto, rey puesto- y a sus dos nuevos "subcomandantes". Una nueva cabeza le brotó a la Hidra del muñón que dejara alias "Giovanny".

De la "Seguridad Democrática" pregón fatuo de Uribe, o la "Prosperidad Democrática" de Santos no hay ni sombra en las regiones apartadas de Colombia. Por no hablar de todas las zonas rurales. El 90% del territorio. Impera un temor reverencial ante los paramilitares. El que robe, amarre un caballo en el árbol equivocado, la mujer que use una minifalda muy corta, está en problemas. La libertad, la autonomía, la presencia del ejército son mitos. Solo son verdades las que imprimen los paras en sus panfletos intimidatorios. Esa es la Ley.

Temor es el sentimiento imperante. La gente calla y obedece. Los paramilitares no dan sus órdenes dos veces. El que desafía su poderío termina descuartizado en un río. Sin más. Dos hombres que salieron a la calle durante el "paro militar" recibieron tiros de gracia. Nadie sabe quiénes eran, los periodistas de la región indagan poco. Pueden ser los siguientes en caer.  

En las primeras 48 horas los dueños de tiendas pequeñas -y otros comerciantes- perdieron más de 3 millones de euros. En un país donde el salario mínimo son 200 euros. Para estos diez millones de colombianos los paramilitares son parte del pasado... y del presente. El panfleto que enviaron Los Urabeños no provendría de una organización desarticulada: "Decretamos que a partir de las 12 de la noche del día jueves hasta las 12 de la noche del día viernes de 2012 queda suspendido todo en general, comercio, transporte, alcaldías y demás entes de control, no queremos ver a nadie andando y haciendo ninguna labor, esto en retaliación (...) al vil asesinato de nuestro líder Juan de Dios Usuga David". 

Colombia vive una situación dramática, pero el rimmel y el rubor puestos por dos gobiernos sucesivos impiden ver el horror tras la máscara. Fuera de nuestro país suele decirse que "está muy bien" incluso "mejor que Venezuela, casi como Chile". 
La realidad de millones de campesinos aterrorizados en pleno día de Reyes cuenta otra historia. La verdadera historia. La historia de 50 muertos diarios por causas violentas, que nos ancla a una guerra civil incompatible con las teorías post-conflicto. No fue hace años sino hace solo unos días: los paramilitares pusieron en jaque al país y nuestro ejército -el más poderoso de Sudamérica- no pudo contenerlo. Los Urabeños, los Rastrojos, Las Águilas Negras no son historias fantásticas del Caribe, son mercenarios expertos en descuartizamiento de campesinos y sin la menor intención de deponer las armas. Cuanto más tarde el presidente en reconocerlo y atacarlo en sus justas dimensiones, más campesinos seguirán cayendo al río cortados en pedazos. 

viernes, 6 de enero de 2012

El director de Greenpeace, Kumi Naidoo, de activista antiapartheid a una de las principales voces que exigen justicia climática

5 de diciembre de 2011

Escuche/Vea/Lea (en inglés)

La Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 17) en Durban marca el regreso del director ejecutivo de Greenpeace Internacional, Kumi Naidoo. A la edad de catorce años, Naidoo se unió al movimiento antiapartheid y pronto se vio obligado a pasar a la clandestinidad, después de ser arrestado por violar las leyes de emergencia del gobierno del apartheid. Luego de pasar casi un año en la clandestinidad, Naidoo se fue de Sudáfrica y no volvió hasta después de la liberación de Nelson Mandela en el año 1990. Hablamos con Naidoo de la cumbre sobre el cambio climático y la relación entre su activismo antiapartheid en la década de 1980 y su trabajo como ecologista en la actualidad. "El problema es que el nivel de ambición y el nivel de urgencia que se ven en estas conversaciones no coinciden con lo que la ciencia nos dice que hay que hacer", sostiene Naidoo. "Estamos viendo en África, en el Cuerno de África, con la sequía, el conflicto de Darfur, la devastación que las agricultoras africanas enfrentan en todo nuestro continente, que el impacto del cambio climático se está cobrando vidas en este momento. Así que en ese contexto, tiene que haber un mayor sentido de urgencia para avanzar en la agenda".

AMY GOODMAN: Estamos transmitiendo desde el interior de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, la cumbre sobre cambio climático que se está desarrollando aquí, en Durban, Sudáfrica. Ahora me acompaña Kumi Naidoo, director ejecutivo de Greenpeace Internacional, que finalmente logró entrar al hotel para hablar ante el Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sustentable. Kumi Naidoo es un experimentado activista local, aquí en Durban, Sudáfrica, donde tiene lugar la Convención de la ONU sobre el Cambio Climático de este año. A la edad de catorce años, Kumi Naidoo se unió al movimiento antiapartheid. En 1986 se vio obligado a pasar a la clandestinidad, después de ser arrestado por violar las leyes de emergencia del gobierno del apartheid. Después de pasar casi un año en la clandestinidad, Naidoo se fue de Sudáfrica y no volvió hasta después de la liberación de Nelson Mandela en el año 1990. Más tarde se convirtió en uno de los fundadores del Llamado Mundial a la Acción contra la Pobreza.

Kumi Naidoo, bienvenido una vez más a Democracy Now! Nos alegra estar con usted este año. Estuvimos juntos el año pasado en Cancún. Ahora la cumbre sobre el cambio climático de la ONU es en su ciudad natal, Durban, Sudáfrica.

KUMI NAIDOO: Gracias Amy. Es muy bueno estar en Democracy Now!

AMY GOODMAN: Entonces al final sí logró ingresar a la reunión de este Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sustentable, donde los activistas de Greenpeace intentaron colgar una pancarta en el hotel donde se hace la reunión; la misma decía: “Escuchen a la gente, no a los contaminadores”. Cuando entró a reunión del Consejo, ¿qué dijo y qué le dijeron?

KUMI NAIDOO: Como muchas de las sillas en la parte de atrás estaban ocupadas, a mi colega y a mi nos indicaron que fuéramos adelante, a la tercera fila. El director ejecutivo del consejo acababa de empezar su discurso de apertura y agradeció a la jefa del la Convención de la ONU sobre el Cambio Climático, Christiana Figueres. Mientras hacía eso, me vio entrar y dijo “Oh, aquí esta Kumi Naidoo de Greenpeace. Bienvenido.” Luego agregó: “Es mucho mejor estar adentro que afuera”. A lo cual yo respondí: “Desafortunadamente tenemos que hacer las dos cosas; ambas son necesarias”. No nos oponemos a la idea de dialogar con las corporaciones, pero claramente las corporaciones no se están moviendo lo suficientemente rápido como nosotros necesitamos que lo hagan, de hecho, nos están retrasando. Por lo tanto creemos que es muy necesario que las nombremos y las avergoncemos, para que la gente sepa por qué estas conversaciones sobre el cambio climático no avanzan con la rapidez que necesitamos que se hagan.

AMY GOODMAN: ¿Cómo le responde al representante de Siemens dentro del Consejo Empresarial? Cuando bajamos del techo y fuimos a la reunión, el representante de Siemens dijo que los manifestantes estaban subestimando el efecto que tienen. Dijo que de hecho los manifestantes tienen un tremendo efecto y es por eso que ellos, los empresarios, estaban aquí. También dijo que los empresarios estaban reunidos aquí para obtener una ganancia, sí, pero con energía renovable y estaban tratando de vender productos nuevos que en realidad habían surgido como resultado de los que están acá afuera.

KUMI NAIDOO: Tiene razón cuando dice que la presión de la sociedad civil ha cobrado impulso y condujo a la gente a este punto del debate. Pero el problema es que el nivel de ambición y de urgencia que se perciben en estas charlas no se condicen con los resultados de las investigaciones científicas, las que están diciendo que las emisiones van a llegar al punto más alto en el año 2015, dentro de tres años, y recién entonces comenzarán a bajar. Lo que estamos viendo en África —la sequía en el Cuerno de África, el conflicto en Darfur, la devastación que las agricultoras africanas enfrentan en todo nuestro continente— es que el impacto del cambio climático se está cobrando vidas ahora mismo. En ese contexto, creemos que debería haber un sentido de urgencia muchísimo mayor que impulse la agenda en este tema.
Y la verdad es, si miramos el ejemplo de Estados Unidos, que por cada miembro del Congreso hay tres lobistas de tiempo completo pagados por las empresas de petróleo, carbón y gas para garantizar que la legislación progresiva sobre el cambio climático no se apruebe. Si observamos qué hizo Estados Unidos en esta negociación —no el pueblo de Estados Unidos sino el presidente Bush cuando estaba en el poder y negaba el cambio climático, aun cuando el Pentágono le decía en 2003 que la mayor amenaza para el futuro de la paz y la seguridad era el impacto del cambio climático— vemos que ese informe no se tuvo en cuenta y no se tomaron medidas al respecto. Entonces, cuando pensamos en todo el tiempo perdido —desgraciadamente por la falta de visión política de los políticos estadounidenses— debemos rendirle homenaje a los esfuerzos de 400 gobiernos locales de ese país que están tratando de hacer lo correcto en muchos Estados como California entre otros. Pero la triste realidad es que Estados Unidos en este momento está quedando como un paria en estas negociaciones cuando, en realidad, el mundo necesita el liderazgo estadounidense.

AMY GOODMAN: Usted dice que Estados Unidos es un paria. ¿Qué quiere decir eso? ¿En carácter de qué participa Estados Unidos? Debo decir que, atrás nuestro,, mientras hacemos esta transmisión, en este mismo momento está dando una conferencia de prensa el negociador estadounidense, Todd Stern, mientras que los negociadores terminaron la semana pasada. ¿Qué cree que Estados Unidos no está haciendo?

KUMI NAIDOO: En primer lugar, el nivel de reducción de emisiones que Estados Unidos está proponiendo, teniendo en cuenta los niveles de 1990, es casi 5% menos. Cuando los científicos en realidad dicen que, en base a los niveles de 1990, la reducción debería ser entre el 25% y el 40%. Entonces si lo miramos a través del tiempo, Estados Unidos es históricamente el mayor emisor, incluso la emisión per cápita es mayor a la de China, a pesar de que en este momento China —dado el tamaño de su población y todo eso— es el mayor emisor, EE.UU. debería tener mayor responsabilidad.
En segundo lugar, Estados Unidos no se compromete a hacer un acuerdo legalmente vinculante. Quiere que las reducciones se hagan en una especie de nivel voluntario.
En tercer lugar, Estados Unidos está obsesionado con los detalles técnicos que en realidad se alejan de la esencia de las conversaciones. Entonces hay enormes discusiones en torno a la estructura del Fondo Climático Ecológico y a cómo se va a gobernar. Podemos hacer todo eso, pero la situación de los países pobres va a terminar siendo la misma,, es decir, los países ricos no van a poner dinero en el fondo común porque no están dando un paso al frente para contribuir, por ejemplo, con el fondo de desembolso rápido que se creó en Copenhague. La mayor parte de ese dinero realmente no llegó a destino.

AMY GOODMAN: ¿En qué aspecto afecta mucho el cambio climático a África como continente?

KUMI NAIDOO: Como algunos dicen, nuestro continente se está cocinando, está hirviendo. Es un continente caluroso, para empezar. Pero lo esencial es que la infraestructura de nuestro continente no está tan desarrollada —por razones históricas conocidas— como en otros países. Entonces tenemos un problema enorme de adaptación. El aumento del nivel del mar nos afecta a nosotros y a todos los países que tienen poblaciones costeras. Si observamos el genocidio en Darfur, la mayoría de la gente del mundo lo entiende como un conflicto étnico. Pero cuando uno observa más en profundidad, vemos que quizás se trate de la primera gran guerra por los recursos que hemos tenido. El Lago Chad, uno de los mares interiores más grandes del mundo, se redujo hasta quedar del tamaño de una laguna. En el norte, el cambio climático está haciendo que el desierto del Sahel avance hacia el sur a un ritmo de una milla por año. Por lo tanto, la escasez de agua y tierra está impactando severamente. A lo largo del continente uno de los mayores problemas que tenemos es la falta de agua y tierras para la agricultura. Y para empeorar las cosas, en aquellos países que sí tienen tierras buenas para la agricultura hay expropiaciones. Ciertos países, como Arabia Saudita, están haciendo contratos de arrendamiento de tierras buenas para la agricultura por 99 años, con el fin de asegurarse la producción de alimentos.

AMY GOODMAN: Están comprando todas las tierras.

KUMI NAIDOO: Sí, así es. Hacen contratos de alquiler prolongados; técnicamente no es una compra total, pero lo es en esencia, ya que los países africanos tienen problemas financieros y económicos tan enormes que lamentablemente muchos gobiernos están cediendo su soberanía alimentaria mediante el alquiler de la tierra por dinero en efectivo. Y esa tendencia es una preocupación muy grande en este momento para muchos de nosotros en África.

AMY GOODMAN: Kumi Naidoo, en la manifestación de esta mañana en la Convención de la ONU sobre el Cambio Climático (COP17), usted dio a conocer la lista de los “Doce del patíbulo en Durban” ¿Podría decirnos quiénes integran su lista?

KUMI NAIDOO: Uno de los máximos culpables es la empresa Koch Industries. Los hermanos Koch fueron los mayores fundadores del negacionismo del cambio climático. Son los que contaminaron las conversaciones públicas y nacionales en Estados Unidos.

AMY GOODMAN: Usted se refiere a Charles y David Kosh de Wisconsin.

KUMI NAIDOO: Sí. Sabemos que fundaron el Tea Party y toda una serie de cosas, también. Pero una de las cosas más devastadoras es la manera en que están confundiendo el debate público en Estados Unidos. Ellos y otros apoyan la falsa campaña publicitaria que promociona el carbón limpio, que no existe. Quiero decir, el carbón mata. Estuve en Chicago, Carolina del Norte, viendo cómo las políticas de combustible, la dependencia del combustible y el carbón, en realidad están destruyendo la salud, las perspectivas de las comunidades, etc.
Lo segundo es la propia Cámara de Comercio de Estados Unidos que estuvo frenando, mediante la fuerte presión de lobistas en el Congreso, la aprobación de leyes sobre el cambio climático. Hay países como Australia, donde la conducción política se enfrentó a una opinión pública que le era muy desfavorable, pero vieron la necesidad de hacerlo. Aprobaron la legislación por un voto y asumieron el riesgo de que el gobierno cayera. Y lamentablemente, cuando miramos a Estados Unidos, lo que la gente en la calle y en los pasillos acá está diciendo es que la actual democracia estadounidense es la mejor democracia que se puede comprar con el dinero de los combustibles fósiles .

AMY GOODMAN: Sin duda causó un efecto, porque las encuestas muestran que todos los años un mayor número de estadounidenses sostiene que el cambio climático no es un problema, que no es algo que la gente provoque. La mayoría, la gran mayoría de los candidatos presidenciales del Partido Republicano consideran que el cambio climático es un engaño o sólo dicen que no saben cómo se origina. Así que por un lado está eso y por otro está el presidente Obama, que dijo que haría de esto uno de los temas más importantes de su campaña. A pesar de eso, aquí hay 16 organizaciones, entre ellas la suya, Greenpeace y otras de las principales organizaciones medioambientales estadounidenses, que sostienen que Estados Unidos se ha convertido en un obstáculo para el tratamiento del cambio climático aquí.

KUMI NAIDOO: Totalmente. Y eso se debe desgraciadamente, a que Estados Unidos, como Canadá y muchos otros gobiernos, están escuchando más a los contaminadores que a la gente. La industria de combustibles fósiles invierte una enorme cantidad de recursos –para ponerlo en contexto, lo que gasta en hacer loby para evitar la legislación sobre el cambio climático supera el PIB de los 50 países más pobres del mundo. Así que no culpo a los estadounidenses por estar confundidos.

Y seamos muy claros con respecto a los medios en Estados Unidos que tienen una influencia y control desproporcionados. Un punto en común entre Australia y Estados Unidos en cuanto al impuesto sobre la emisión de carbono, por ejemplo, es que Rupert Murdoch tuvo un papel muy negativo en Australia, pero aún así pudimos romper el control y la influencia que Fox News y Rupert Murdoch tenían en el contexto de Australia. Pero debo decir que los medios en Estados Unidos son muy de derecha y están muy controlados por ciertos intereses creados. Debemos analizar la propiedad cruzada entre empresas dominantes de la industria de combustibles fósiles y ciertos grandes medios de comunicación, y quiénes son los dueños. Y pienso que una de las cosas que deben pedir los estadounidenses ahora, y pienso que el movimiento “Occupy” está expresando este reclamo, es tener mayor diversidad mediática, de forma que si las compañías como Koch Industries intentan contaminar y difundir mentiras, que la diversidad alternativa de opiniones pueda realmente romper esta situación y equilibrar

AMY GOODMAN: Entonces, muy rápidamente, ¿quién más está en la lista los “Doce del patíbulo”?

KUMI NAIDOO: También nombramos a Shell, porque Shell es uno de los actores clave en el proyecto de arenas alquitranadas en Canadá, una de las maneras más contaminantes de extraer petróleo. Mis respetos a la gente de Estados Unidos y Canadá que se puso de pie durante los meses de verano, y a los que detuvieron en Washington D.C. y a lo largo del oleoducto, y al presidente Obama, que mostró algo de valor en este tema, después de mucho tiempo, yendo realmente contra la opinión convencional de que se trataba de un negocio hecho y de que algo era obvio. Eso lo dijo Stephen Harper, el primer ministro canadiense.

AMY GOODMAN: Se refiere al oleoducto Keystone XL.

KUMI NAIDOO: Incluso [Obama] lo invirtió y lo dejó en suspenso para que se lo estudiara.

AMY GOODMAN: Permíteme que te pregunte, finalmente, sobre
…
KUMI NAIDOO: Permítame agregar algo. No quiero culpar sólo a las compañías estadounidenses, porque aquí en Sudáfrica, Eskom, que es la empresa de electricidad del Estado, también está en la lista, porque mientras está dando un mensaje de “vamos hacia las energías renovables”, inexplicablemente está intentando construir dos de las que van a ser las cinco plantas de carbón más grandes. Sudáfrica, por cierto, es el único país africano que emite muchos gases de efecto invernadero. Somos el doceavo mayor contaminador de carbono en el mundo. Y señalamos a Eskom, también, porque necesitamos que vayan con mayor empuje en la dirección de las energías renovables.

AMY GOODMAN: Finalmente, ¿cuál es su propia historia? El sábado lo vi caminando por las calles de la ciudad, en este día mundial de acción por la justicia climática, en Durban, Sudáfrica. ¿Puede hablar de tu propia historia como activista antiapartheid y cómo se relaciona esto con su actual activismo contra el cambio climático?

KUMI NAIDOO: Bueno, fue en buena parte una sensación de déjà vu cuando hablábamos en la calle, porque al menos en dos ocasiones me detuvieron en esa misma calle cuando era bastante más joven, al final de mi adolescencia. Y pienso que la principal lección de ese período es que —y también lo que la historia nos enseña sobre el activismo ya sea contra la esclavitud, a favor de los derechos civiles en Estados Unidos, contra el apartheid, etc.-cuando la humanidad enfrentó enormes injusticias o desafíos, estas luchas sólo avanzaron cuando hombres y mujeres decentes se levantaron y dijeron “Basta; no aguantamos más”. Estamos preparados para arriesgar nuestras vidas. Estamos preparados para ir a la cárcel si es necesario. Y pienso que si [el activismo] fue lo suficientemente bueno para derrotar el apartheid que afectaba a gente de un país o para conseguir los derechos civiles en Estados Unidos que afectaban parte de un país, y cuando el futuro de nuestros hijos y nietos está en juego -porque esto es por lo que estamos luchando aquí— entonces seguramente, a falta de medidas urgentes y necesarias por parte de nuestros políticos y líderes empresariales, la desobediencia civil tiene que ser la principal forma de impulsar esto.
Sin duda, nuestros líderes políticos y empresariales parecen estar sufriendo una enfermedad común, parece que todos tienen problemas de oído. Les hablamos amablemente. Nos comprometemos con ellos. Desde mi puesto en Greenpeace, me reúno con jefes de Estado, ministros, directores ejecutivos de compañías. Muy cordial, están de acuerdo con todo lo que decimos. Pero muy a menudo, vuelven a una posición empresarial predeterminada como es habitual o van dando pasitos en la dirección adecuada, cuando lo que necesitamos es un cambio fundamental, el paso de una estructura de una energía sucia y dependiente del combustible fósil a una estructura de energía verde, renovable.

AMY GOODMAN: Estamos en el mayor puerto de África, Durban. ¿Considera que su activismo antiapartheid es equivalente al trabajo que está haciendo ahora?

KUMI NAIDOO: Absolutamente. En realidad, la mayor parte de lo que aprendí y de lo que uso hoy en mi trabajo. Yo aprendí de la ciudad. Aprendí del activismo con el que me había comprometido. Fui un privilegiado por haber sido expulsado de la escuela cuando tenía 15 años, porque ese fue el detonante para que comenzara en el activismo. Pero si pudiera hacer una conexión entre Durban y la transición desde el Apartheid y estas negociaciones, nadie en el mundo habría pensado que haríamos la transición desde un sistema de apartheid violento a un sistema democrático sin un baño de sangre. Todo el mundo decía que habría un baño de sangre. Pero hubo un milagro que realmente hizo que todo avanzara. Espero y ruego, y lucharé para que, haya un cambio repentino como el que tuvimos, porque resistimos y mantuvimos la presión y la gente alrededor del mundo se unió para apoyarnos. Pienso que si hay ese tipo de solidaridad global, si la gente de todo el mundo puede realmente unirse —los sindicatos, los movimientos sociales, los líderes religiosos, los grupos ecologistas, etc. que vimos en la marcha el sábado— y ruego que eso ocurra, puede haber un milagro parecido que haga que estas negociaciones sobre el cambio climático lleguen a un resultado justo, ambicioso y jurídicamente vinculante.

AMY GOODMAN: Kumi Naidoo, quiero agradecerle por haber estado con nosotros. Kumi Naidoo es el director ejecutivo de Greenpeace; durante mucho tiempo fue activista antiapartheid; nació aquí en Durban, Sudáfrica, el lugar donde se celebra la Convención de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático de este año, desde donde estamos transmitiendo. Esto es Democracy Now!, democracynow.org, El Informe de Guerra y Paz. Cuando volvamos, el camino a Durban. Estaremos con John Vidal del periódico The Guardian, que hizo un viaje desde Egipto hasta Sudáfrica, a través de muchos países, observando los efectos del cambio climático, antes de esta cumbre. Quédese con nosotros.

Traducido por Alejandra Burgos y Ter Garcia; editado por Gabriela Díaz Cortez.

Democracy Now

viernes, 4 de noviembre de 2011

Durante el régimen de Fujimori Piden que se investiguen 200.000 esterilizaciones forzosas en Perú

MADRID, 4 Nov. (EUROPA PRESS) -
  
Amnistía Internacional (AI) ha pedido a las autoridades peruanas que investiguen la esterilización forzosa de más de 200.000 mujeres indígenas y campesinas durante la Presidencia de Alberto Fujimori (1990-2000).
   El Gobierno peruano anunció a finales del pasado mes de octubre que la Fiscalía peruana había reabierto las investigaciones sobre la esterilización forzada de mujeres durante el régimen de Fujimori durante la década de los años noventa.
   Las mujeres indígenas y campesinas de zonas rurales empobrecidas fueron las principales víctimas del programa de esterilizaciones, que causó al menos una víctima mortal, María Mamérita Mestanza Chávez, fallecida en el norte de Perú en 1996.
   "Pedimos a las autoridades peruanas que garanticen una investigación sin demora, efectiva, exhaustiva, independiente e imparcial sobre las esterilizaciones forzadas de mujeres", declaró la directora adjunta del Programa de Amnistía Internacional para América, Guadalupe Marengo.
   "Todas las mujeres que fueron obligadas a someterse a esa intervención deben obtener plena reparación, tal como dispone el Derecho Internacional", manifestó.
   La medida formaba parte de un programa de planificación familiar patrocinado por el Gobierno que se llevó a cabo durante el último mandato del presidente Fujimori, quien fue encarcelado en 2009 después de ser declarado culpable de diversas violaciones de Derechos Humanos. Su política oficial de control demográfico se dirigía específicamente contra las mujeres indígenas y campesinas de los sectores más pobres de la sociedad.
   Según AI, los funcionarios encargados de aplicarla promovieron la esterilización, sobre todo de mujeres indígenas y campesinas, "para cumplir las cuotas fijadas por el Gobierno". Como consecuencia de ello, fueron esterilizadas miles de mujeres, en muchos casos sin su consentimiento o contra su voluntad.